El bar notable porteño abrió un nuevo local en el Mercado San Nicolás, donde combina su historia con una propuesta renovada para vecinos, trabajadores y turistas.
La tradicional confitería La Giralda, símbolo de la cultura cafetera porteña, inauguró el miércoles 18 de junio un nuevo espacio en el Mercado San Nicolás, ubicado en Av. Córdoba 1750. En un evento que reunió a vecinos del barrio y autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se celebró la apertura con una jornada que incluyó música en vivo y degustación de sus productos más emblemáticos.
El acto de corte de cinta contó con la presencia del Ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, la Directora General de Desarrollo Gastronómico, Ana Laura Lloberas, y uno de los actuales dueños de La Giralda, Nicolás Marques. Durante el evento, Lombardi destacó la importancia de estos espacios en la identidad urbana: “Los mercados, además de representar la gastronomía de la Ciudad, expresan la identidad de la Ciudad y son parte fundamental del atractivo turístico de las ciudades más importantes del mundo, donde simultáneamente se puede comprar y comer. En este caso, además, se honra la tradición del Mercado San Nicolás y la tradición de La Giralda, un lugar tan porteño, que ahora podremos disfrutar aquí los vecinos y también los turistas”.
A partir del lunes 23 de junio, el nuevo local de La Giralda permanecerá abierto de lunes a sábado, de 8 a 20, ofreciendo su característico chocolate caliente con churros, además de café, pastelería y opciones saladas como sándwiches para el almuerzo. De tal modo, este desembarco no solo amplía la presencia de una marca que es sinónimo de tradición, sino que también enriquece la experiencia gastronómica del Mercado San Nicolás.
Asimismo, desde el Ministerio de Desarrollo Económico porteño, a través del programa BA Capital Gastronómica, se impulsa el crecimiento del sector con iniciativas que apuntan a fortalecer el empleo y dinamizar el consumo. En este sentido, la llegada de La Giralda al mercado funciona como un estímulo tanto para la zona como para los emprendedores gastronómicos que comparten el espacio.
El Mercado San Nicolás alberga actualmente 16 locales, distribuidos alrededor de un patio central con mesas y sillas donde los visitantes pueden disfrutar de una oferta culinaria diversa. Entre los rubros presentes se destacan carnicería, pescadería, dietética, pastelería, pollería, rotisería, verdulería, quesería, pizzería, productos veganos y, desde ahora, también cafetería. Además, el entrepiso del edificio cuenta con un espacio de coworking, ideal para quienes buscan un ambiente tranquilo donde trabajar.
Cada mes, más de 10.000 personas se acercan al Mercado San Nicolás, no solo para realizar sus compras, sino también para aprovechar su variada propuesta gastronómica. En este contexto, la incorporación de La Giralda suma un nuevo atractivo para vecinos, trabajadores de oficinas cercanas y turistas que recorren la Ciudad.
Fundada en 1930 por el español Francisco Garrido sobre la avenida Corrientes, La Giralda se convirtió con el tiempo en uno de los cafés más célebres de la Ciudad, mucho antes de que existieran el Obelisco o el teatro Gran Rex. A lo largo de su historia, fue frecuentada por figuras notables como Carlos Gardel, quien, según relatan, se subía a una pequeña tarima ubicada al fondo del salón para cantar o recitar.
En 1951, el bar fue adquirido por la familia Nodrid, que modificó su orientación gastronómica y sumó a su menú los clásicos churros acompañados por un espeso chocolate al estilo español. Como Corrientes ya era conocida entonces como “la avenida que nunca duerme”, La Giralda decidió permanecer abierta las 24 horas, convirtiéndose en un punto de encuentro emblemático tanto de día como de madrugada.
Hasta hoy, sus churros siguen siendo un sello de identidad. La receta, transmitida a lo largo de generaciones, mantiene su esencia: masa crocante, rellenos de dulce de leche o crema pastelera, bañados en chocolate o servidos solos, siguen conquistando a quienes los prueban. Actualmente, se venden más de 30 docenas de churros por día, consolidando a La Giralda como el café notable con el mejor chocolate con churros de la Ciudad.

