El Gobierno porteño intensificó los controles de tránsito en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y, como resultado, más de 680 vehículos fueron removidos por incumplimientos a la normativa vigente.
Según informaron desde el Ministerio de Seguridad, los operativos se desarrollaron a lo largo de toda la semana en accesos clave, autopistas, avenidas y zonas urbanas con alta circulación, donde también se inspeccionaron casi 3.000 vehículos.
El esquema incluyó controles simultáneos en ingresos a la Ciudad, fiscalización en corredores viales y presencia en barrios, con el objetivo de detectar irregularidades y prevenir conductas de riesgo al volante.
Uno de los focos estuvo puesto en las maniobras ilegales vinculadas a picadas. En ese marco, se realizó un operativo específico en la Avenida Figueroa Alcorta, a la altura de Echeverría, donde se labraron infracciones y se secuestraron vehículos.
Los procedimientos estuvieron a cargo de agentes de tránsito, con apoyo de la Policía de la Ciudad y unidades especializadas, y formaron parte de un despliegue coordinado que incluyó también controles en peajes y autopistas.
En paralelo, el operativo general contempló la cobertura de eventos de gran convocatoria, con tareas de ordenamiento y prevención en recitales, encuentros deportivos y actividades en el espacio público. Entre ellos, shows en el Movistar Arena y en el Estadio Monumental, además de operativos en inmediaciones de estadios de Boca Juniors y Huracán, y concentraciones en la Plaza de Mayo.
Desde el Ejecutivo local indicaron que los controles forman parte de una estrategia sostenida para reforzar la seguridad vial y mantener el orden en la vía pública, con operativos que continuarán en distintos puntos de la Ciudad.

