El organismo que registra nacimientos, matrimonios y defunciones en Buenos Aires cumple 140 años. Creado en 1886, atravesó grandes cambios tecnológicos y sociales, pero mantiene una tarea central: resguardar la identidad y los principales acontecimientos de la vida de los porteños.
Una parte fundamental de esa historia se encuentra en el Archivo General del Registro Civil, ubicado en Jean Jaures 970, en Balvanera. Allí se conservan 32.323 libros que reúnen documentación desde el siglo XIX hasta la actualidad. En conjunto, ocupan unos 28 kilómetros lineales y contienen registros de generaciones de vecinos.
Entre sus páginas aparecen tanto historias familiares como nombres reconocidos de la vida argentina. Figuran, entre otros, Jorge Luis Borges, Federico Leloir, Silvina Ocampo, Jorge Bergoglio y Diego Maradona.
Aunque buena parte de estos documentos nació en papel, el Registro Civil avanzó en los últimos años con un fuerte proceso de digitalización. Actualmente, su archivo supera las 20 millones de actas digitalizadas, con copias de respaldo que permiten preservar la información y reducir la manipulación de los documentos originales.
La modernización también agilizó el acceso a las partidas. El Archivo recibe unas 2.600 solicitudes por día y, dependiendo del trámite, la documentación puede estar disponible en un plazo estimado de entre 24 y 72 horas.
El cambio tecnológico también alcanzó a los trámites relacionados con los vínculos familiares. Desde 2023, por ejemplo, las parejas pueden realizar uniones convivenciales de manera virtual, mediante una audiencia por videollamada en la que también pueden participar los testigos.
La modalidad tuvo un crecimiento importante: pasó de 1.676 trámites virtuales en 2023 a 4.008 durante 2025. En el primer semestre de 2026, 2.271 de las 3.062 parejas que completaron el trámite eligieron hacerlo a distancia, es decir, casi tres de cada cuatro.
Actualmente también se pueden gestionar de manera online partidas de nacimiento, matrimonio y defunción, además de trámites vinculados con divorcios, adopciones, rectificaciones y reconocimientos.
Así, el Registro Civil combina su enorme archivo histórico con nuevas herramientas digitales. A 140 años de su creación, los antiguos libros siguen conservando la memoria de Buenos Aires, mientras que cada vez más trámites pueden resolverse desde una computadora o un teléfono.

