El Rosedal fue escenario de una jornada en la que los juegos se combinaron con un mensaje de prevención. Cerca de 200 chicos participaron de una propuesta que les permitió conocer parte del trabajo de los Bomberos de la Ciudad y aprender, de manera entretenida, algunas pautas vinculadas con la seguridad.
La actividad se desarrolló en la Estación Saludable Rosedal, en Iraola y Sarmiento, durante el encuentro “Día del Niño en Estaciones Saludables”. La convocatoria reunió a familias y niños y contó con distintas propuestas recreativas.
Entre ellas se destacó “Bombero por un día”, una iniciativa organizada por la Oficina de Relaciones con la Comunidad del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad. La propuesta estuvo pensada para que los chicos pudieran acercarse a la tarea que realizan los equipos de emergencia desde un lugar diferente al habitual.
En lugar de limitarse a explicar cómo trabajan los bomberos, la actividad planteó un acercamiento a través de la participación y el juego. Los chicos pudieron conocer aspectos de la profesión y descubrir por qué la prevención ocupa un lugar central antes de que ocurra una emergencia.
La jornada también permitió generar un contacto directo entre los integrantes del cuerpo y los vecinos. Para muchos de los participantes, fue una oportunidad para hacer preguntas, conocer más sobre la labor de los bomberos y acercarse a una profesión que suele formar parte del imaginario infantil.
El componente educativo estuvo presente durante toda la propuesta. La idea fue transmitir conocimientos relacionados con la seguridad de una manera sencilla y accesible para los más chicos, aprovechando el carácter recreativo de la jornada.
La actividad se sumó a las acciones que el Cuerpo de Bomberos desarrolla fuera de las situaciones de emergencia para fortalecer su relación con la comunidad. Estos encuentros permiten trabajar la prevención desde edades tempranas y generar mayor conciencia sobre la importancia de actuar correctamente frente a distintos riesgos.
La participación de alrededor de 200 niños mostró el interés que despiertan este tipo de experiencias, especialmente cuando permiten aprender mientras se disfruta de una actividad al aire libre.
Así, el encuentro en el Rosedal tuvo un doble objetivo: ofrecer una propuesta de entretenimiento para los chicos y, al mismo tiempo, acercarles herramientas que pueden resultar útiles en su vida cotidiana. Una jornada en la que ponerse por un rato en el lugar de un bombero también significó aprender que muchas situaciones de emergencia pueden prevenirse con información y buenos hábitos.

