Desde el 24 de junio las tarifas aumentaron 20 por ciento y los conductores deben revisar fechas de vencimiento según el último número de su patente; además, existen causas frecuentes de rechazo que pueden obligar a repetir el trámite y provocar sanciones.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el costo de la Verificación Técnica Vehicular se ajustó durante el segundo semestre de 2025, por lo que quienes deban realizar la VTV en agosto enfrentan valores actualizados que, según la cobertura periodística especializada, quedaron en 63.453 pesos para automóviles y 23.858 pesos para motovehículos. Este aumento se produjo tras la resolución oficial que actualizó aranceles y comenzó a regir el 24 de junio.
Asimismo, el calendario para realizar la VTV se organiza por la terminación numérica de la patente, de modo que el mes en que corresponde la verificación deriva del último dígito del dominio. En este sentido, los propietarios pueden utilizar la web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para consultar la fecha exacta de vencimiento de la oblea de cada vehículo y confirmar cuándo deben reservar turno. Por ejemplo, un auto patentado en febrero de 2022 y con dominio terminado en 9 deberá cumplir la primera verificación en septiembre de 2025 si cumple los requisitos de antigüedad y kilometraje establecidos.
En cuanto a la periodicidad, la normativa vigente diferencia plazos según la antigüedad y el kilometraje del rodado. De tal modo, los vehículos con entre cuatro y siete años de registro y menos de 84.000 kilómetros deben presentarse cada dos años, mientras que a partir de los siete años o si se supera ese kilometraje la revisión pasa a efectuarse con frecuencia anual. Esta regla orienta a los conductores sobre la cadencia del trámite y sirve para planificar la reserva de turno.
Además, es importante considerar que el ajuste tarifario de junio se sumó a aumentos anteriores que ya habían modificado el esquema de precios en 2024 y principios de 2025, cuando se establecieron otros valores por resolución. En ese marco, distintas coberturas periodísticas y el boletín oficial consignan una serie de modificaciones escalonadas que explican por qué los importes difieren respecto de meses previos. De tal modo, los usuarios deben tomar en cuenta la evolución de las tarifas al momento de programar la verificación.
Por su parte, la VTV no es un trámite meramente formal porque su resultado tiene consecuencias prácticas inmediatas. Circular con la oblea vencida o con la verificación rechazada puede acarrear sanciones económicas y administrativas, incluidas multas calculadas en unidades fijas y, en ciertos casos, la retención del vehículo hasta regularizar la situación. En este sentido, la documentación oficial recuerda la obligación de portar el certificado y advierte sobre las multas aplicables si no se respeta la normativa.
A su vez, existen causas frecuentes que motivan el rechazo de la inspección técnica y que conviene revisar antes de presentarse en la planta. Entre los problemas más habituales figuran neumáticos con dibujo insuficiente o desgaste irregular, luces que no funcionan, deficiencias en el sistema de frenos o en la suspensión, desajustes en la alineación y otras fallas mecánicas o de seguridad detectadas durante el control. En consecuencia, repasar estos puntos y efectuar las reparaciones necesarias reduce la probabilidad de volver a reservar turno y pagar nuevamente por la inspección.
Las autoridades recomiendan llevar la documentación en regla: DNI vigente, licencia de conducir actualizada, seguro del vehículo vigente, cédula de identificación y la constancia de pago correspondiente a la reserva del turno cuando corresponda. De tal modo, la presentación completa agiliza la operatoria en la planta y evita contratiempos administrativos que puedan derivar en la imposibilidad de realizar la VTV en esa oportunidad.

