El novedoso sistema de movilidad, con unidades de cero emisiones y alta tecnología, comenzó a circular en la Avenida Juan B. Justo en su fase de prueba, con el objetivo de unir Nueva Pompeya y Aeroparque y beneficiar a 50 mil usuarios diariamente con una mejor conectividad entre el norte y el sur porteño.
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires puso en marcha las primeras unidades del Trambus, un innovador sistema de movilidad que promete transformar la manera en que 50 mil usuarios se trasladan a diario en el territorio porteño. Este nuevo desarrollo se caracteriza por ser 100% eléctrico, lo que garantiza cero emisiones contaminantes y una notable reducción del ruido, mejorando la calidad ambiental de CABA. Además, el sistema está diseñado para optimizar la conectividad y reducir hasta un 40% los tiempos de viaje entre los extremos norte y sur.
Inicialmente, los trambuses comenzaron a circular en modo de prueba por el carril del Metrobus de la Avenida Juan B. Justo, que ya cuenta con la infraestructura necesaria para su funcionamiento. El recorrido futuro de la línea T1, que se implementará completamente en 2026, será crucial para la matriz de transporte, ya que será transversal y cruzará casi todas las líneas de Subte. Su recorrido completo irá desde el Centro de Trasbordo de la Avenida Sáenz, en Nueva Pompeya, hasta el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery.
El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó el impacto positivo de la iniciativa: “Con el Trambus, la línea F y los buses eléctricos que ya circulan por el Casco Histórico, los vecinos van a poder viajar mejor y más rápido”. A su vez, el mandatario hizo hincapié en el beneficio ambiental al señalar que: “Y además vamos a tener una Ciudad más limpia con menos emisiones, porque son unidades eléctricas que no contaminan ni hacen ruido”. Esta visión fue compartida por el ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, quien afirmó que el Gobierno porteño busca “potenciar la intermodalidad del transporte en la Ciudad”, gracias a que la T1 tendrá conexiones con cinco líneas de subte (A, B, D, E y H) y con cinco estaciones de los ferrocarriles Mitre, Belgrano, San Martín y Sarmiento.
La implementación completa de la línea T1 beneficiará a ocho barrios de la capital: Palermo, Villa Crespo, Caballito, Boedo, Almagro, Parque Chacabuco, Parque Patricios y Nueva Pompeya. Se estima que ofrecerá un servicio con una frecuencia de un vehículo cada cuatro minutos en hora pico, con una parada cada 500 metros, optimizando la accesibilidad. Para su operación, se construirán 71 paradores, de los cuales once serán icónicos al estar ubicados en centros neurálgicos como Palermo, Caballito o el propio Aeroparque. Estos paradores especiales incluirán, además, espacios de guardado para bicicletas y lockers especiales.
El nuevo sistema de transporte se caracteriza por su dotación tecnológica de avanzada, la cual garantiza seguridad vial, comodidad y sustentabilidad para el pasajero. Las unidades son totalmente accesibles para personas con movilidad reducida, al contar con piso bajo, suspensión neumática y rampas. En materia de hardware y software, los vehículos incorporan sistemas como el DMS (monitoreo de la conducción), ADAS (anticipo de colisión frontal, cruce de peatones y detección de puntos ciegos), espejos retrovisores digitales, cámara de marcha atrás, GPS para posicionamiento satelital, y WiFi a bordo con conectores USB, junto con información audiovisual para el pasajero. Un elemento clave para la reducción de los tiempos de viaje es que la T1 funcionará con semáforos sincronizados por telemetría que otorgarán prioridad de paso a las unidades, mejorando la seguridad y la fluidez.
En cuanto a la tarifa, el Trambus contará con tarifa integrada con el Subte, por lo que quienes combinen ambos medios de transporte recibirán un descuento automático. Asimismo, las unidades disponen de validadores que permiten utilizar el sistema de multipago con tarjetas de débito, crédito o NFT.
La flota del sistema contará con más de 50 unidades 100% eléctricas que poseen una autonomía mínima de 270 km. Las unidades serán de 12 metros de largo con capacidad para más de 60 pasajeros. Su base es un chasis desarrollado en Argentina por Agrale y una motorización eléctrica de última generación creada en conjunto con la empresa británica Equipmake LTD. Para la integración de ambas tecnologías, se fabricó un bus prototipo en el país que luego viajó al Reino Unido para la incorporación del motor, las baterías, los sistemas eléctricos y el software de control. También se sumarán unidades articuladas de 18 metros de largo con capacidad para 120 pasajeros.

