El Ministerio de Educación proyectó talleres cuya idea es concientizar a los alumnos a proteger el medio ambiente. Esto se realiza a través de juegos y actividades prácticas que dejan en ellos una conciencia de amor por la naturaleza.
El programa fue llevado a cabo en enero y fue dirigido a estudiantes del Primario, Secundario y también a Modalidad Especial. El proyecto además de orientado a lo lúdico fue pensado como inclusivo y para toda la comunidad porque está claro para los especialistas en Salud y Educación que mejorando las aptitudes socioemocionales y el trabajo en grupo, todo mejora en las personas. Por añadidura, Escuelas Verdes se involucró ofreciendo encuentros de huerta ecológica a lo largo de la primera quincena de enero.
Nivel inicial
Existe una técnica llamada Nendo Dango de origen japonés. Se trata de armar bombas de semilla a la tierra lo que hace mucho más fácil la siembra. De esta manera entretenida, los niños del Nivel Inicial se adentraron en el cuidado del ambiente, de una manera tranquila y lúdica. Su utilizo arcilla, semillas de esta estación y, por supuesto, agua. Esto no sólo trae aparejado un efecto armonioso a nivel de la salud mental, sino que también fortalece el uso de la motricidad fina ya que a las esferas o bombas de semilla se las amasa y después modela.
Los encargados de este taller comenzaron mostrando cómo se realiza este proceso de siembra, al tiempo que se dio un ida y vuelta con los niños, conversando sobre cuán clave es tener una alimentación en base a productos frescos: nacidos de la naturaleza. Además, la idea de “sembrar vida” también se comentó a los niños quienes escuchaban muy contentos. Se les explicó que esto después puede ser replicado en las plazas o parques que están en las cercanías de sus hogares o también en sus balcones, patios o terrazas.
Experiencias en el nivel Primario
Para los chicos de la escuela primaria, la propuesta se orientó a la siembra directa. ¿En qué consiste? En colocar semillas de plantas sobre la tierra, sin removerla. Lo que se hace es cubrirla con algunos vegetales, pueden ser hojas secas y luego las semillas germinan ya que están rodeadas de humedad en el sustrato. De esta manera, los chicos aprendieron más de los ciclos naturales, relacionándolo a su vez, con la alimentación saludable. Por ende, entender todos estos procesos naturales, luego lleva a que la persona se ocupe en comer sanamente productos frescos.
¿A qué le dieron importancia los profesores?
En este espacio fue clave que los alumnos identificaron pasos a seguir:
·Los pasos en la actividad de la siembra (cómo preparar la siembra para luego sembrar),
·Conocer las necesidades básicas para la vida de un vegetal: agua, luz y nutrientes,
·Fortalecer la costumbre de hacer un cuidado responsable de nuestro medio ambiente.
Los pedagogos tienen, como siempre, la convicción de que a través del juego, se aprende mucho más, por eso estos talleres idearon un memotest. Un memotest es un juego de la memoria. Con esta herramienta lúdica, los chicos pueden asimilar la lista completa de hortalizas más utilizadas, qué fauna no las perjudica, cuáles son los insectos que sirven para controlar plagas y también los polinizadores.
El día culminó con la siembra de hortalizas y aromáticas como por ejemplo lechuga, zapallito y albahaca. Fue importante titular las macetas y lo más bonito es que cada uno pudo llevar a su casa un ejemplar de ellas. Claro está que es beneficioso para cada uno cuidar día a día de estas plantas y ocurre mucho que los estudiantes enseñan a sus propios padres y hermanos.
Esta iniciativa del Ministerio de Educación demuestra ser muy enriquecedora, en tanto transforma la filosofía de vida del futuro adulto quien en adelante tendrá un rol de promotor ambiental. Un factor importante a tener en cuenta y los educadores lo enfatizaron: relacionarse con la naturaleza disminuye la ansiedad en los niños y en los adultos también. En síntesis, estos talleres fueron definitivamente constructivos.

