Al cumplirse un año del fallecimiento de Papa Francisco, la Ciudad de Buenos Aires desplegará una agenda de homenajes para recordar la figura del pontífice, con propuestas que combinan actos religiosos, intervenciones urbanas y actividades culturales.
El epicentro de la conmemoración será el Obelisco, donde durante la noche se proyectará la consigna “Nadie se salva solo”, una de las frases más representativas de su mensaje, en un gesto simbólico que apunta a destacar su legado en la vida pública y social.
La programación incluirá también una misa en la Basílica San José de Flores, el barrio donde Jorge Bergoglio creció y definió su vocación religiosa. La ceremonia estará a cargo del arzobispo porteño y convocará a fieles en uno de los espacios más ligados a su historia personal.
En paralelo, se avanzará con iniciativas que buscan integrar su figura al espacio urbano cotidiano. Entre ellas, la inauguración de un mural en la estación San José de Flores de la Línea A del subte y la plantación de un olivo en Plaza Flores, como símbolo de paz y memoria.
La agenda se completa con exposiciones fotográficas, encuentros conmemorativos y visitas guiadas por sitios clave de su trayectoria en el barrio de Flores, una zona que concentra buena parte de los recuerdos vinculados a su vida antes de convertirse en líder de la Iglesia católica.
Las actividades, todas con acceso gratuito, forman parte de una serie de iniciativas que buscan mantener vigente la figura de Francisco en el ámbito local, resaltando su origen porteño y su proyección internacional como referente espiritual y social.

