El equipamiento de la Policía de la Ciudad ha sumado 7 mil chalecos antibalas que cuenta con sistema de monitoreo satelital. También se han sumado 600 armas que son de baja letalidad. Todo ello con el objetivo de mitigar los problemas delictivos.
Los porteños necesitan más tranquilidad en las calles por eso las medidas en ese sentido además de disminuir el delito, se enfocan en retirar del espacio público a manteros y trapitos. También hay un esfuerzo en evitar la aparición de piquetes e impedir cualquier intrusión en la propiedad privada. Ejemplo de ello es que el GCBA desalojó y restituyó a sus propietarios 565 viviendas que estaban intrusadas.
Jorge Macri enfatizo: “Estamos terminando con las usurpaciones, así como terminamos con los piquetes, los manteros y las ranchadas, y a los delincuentes los vamos a buscar hasta el último rincón de la Ciudad”. En su compañía estaba el Secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro y Diego Casaló quien es jefe de Policía de la Ciudad.
El número de agentes necesarios para responder a estas cuestiones fue incrementado: ahora hay más de 27 mil agentes. Además, son 120 los patrulleros que cuentan con un nuevo ploteo porque ahora automóviles de la Policía serán negros con sus puertas en color blanco. Por otro lado, se incorporaron 160 motos, 126 camionetas, 60 cuatriciclos, 11 minibuses para traslado del personal, 6 unidades para conducir detenidos a distintos centros de detención y por ultimo 200 bicicletas.
El presupuesto reservado para cuestiones de seguridad, tema que Macri considera central en su mandato, es de $2,6 billones. Además, se aumentará la inversión en más motos, patrulleros, chalecos y tecnología.
El color de los uniformes nuevos sigue siendo negro para todos los sectores de la fuerza policial. En su confección se destaca el material flexible, resistente al desgaste y a las temperaturas. Se ha organizado la entrega de este equipamiento en dos etapas. La primera será dar indumentaria a 15 mil integrantes de la Superintendencia de Seguridad Comunal. Luego se proseguirá con las restantes Superintendencias y Direcciones.
Según palabras de Jorge Macri, “Estos nuevos uniformes recuperan la impronta que le queremos dar a nuestra fuerza: una presencia de seriedad, de autoridad, y con la mejor tecnología y calidad porque queremos cuidar a los que nos cuidan. Por eso es muy importante seguir invirtiendo en seguridad”.
Las armas de baja letalidad que se sumaron al equipamiento de la Policía de la Ciudad son Taser y Byrna. Y es interesante saber que los 7 mil chalecos que cuentan con geolocalización permiten que los efectivos sean ubicados por la central en tiempo real. Por otro lado, son 400 los Puntos Seguros nuevos desde los que el porteño puede comunicarse rápidamente a la Fuerza solicitando auxilio. Y las 16 mil cámaras de videovigilancia son muy útiles a la hora de prevenir y disuadir a los delincuentes; además son revisadas permanentemente por la Central. Otro elemento útil es la Unidad de Despliegue de Intervenciones Rápidas, que, ante cuestiones dudosas, reacciona con inmediatez. Por otro lado, la Patrulla de Control de Accesos ya se ocupó de secuestrar más de 4 mil automóviles que no contaban con la habilitación para circular.
Todas estas medidas significan para el gobierno una decisión de ser serios y mostrar autoridad ante la problemática de la delincuencia. De esta manera, los porteños pueden sentirse más seguros cuando circulan por el espacio público. Y no se trata sólo de los robos sino que la política de ordenamiento urbano también alcanza a impedir que existan usurpaciones, piquetes o venta o viviendas precarias callejeras.