El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha el proceso de licitación para restaurar las fachadas del Palacio Municipal y del ex edificio de La Prensa, dos de los edificios más representativos del casco histórico porteño, ubicados sobre la Avenida de Mayo. La intervención abarcará una superficie total de unos 6.200 metros cuadrados y apunta a recuperar el valor patrimonial de ambos inmuebles, deteriorados por el paso del tiempo y la exposición a la intemperie.
Las obras, que podrían comenzar en abril si se completan los plazos administrativos, incluirán tareas de restauración conservativa en fachadas, cúpulas, mansardas, cubiertas y torres. En el Palacio Municipal, antiguo asiento del gobierno porteño y hoy sede de oficinas públicas, los trabajos contemplan además la instalación de un nuevo sistema de iluminación arquitectónica para resaltar sus rasgos ornamentales y mejorar su visibilidad nocturna sobre la traza histórica de la Avenida de Mayo.
En el ex edificio de La Prensa, inaugurado en 1898 y hoy reconvertido en la Casa de la Cultura, la intervención buscará frenar el deterioro progresivo y recuperar la expresividad original de su fachada de inspiración parisina. Las tareas incluirán la restauración de carpinterías, herrería artística, luminarias y del reloj del edificio, además de sectores del pasaje interior. El inmueble es Monumento Histórico Nacional y uno de los íconos del perfil arquitectónico del microcentro.
Según informaron desde la Ciudad, las tareas se enmarcan en una política de conservación del patrimonio histórico que apunta a recuperar edificios emblemáticos del casco histórico y mejorar el paisaje urbano del eje cívico porteño. La Avenida de Mayo concentra algunas de las construcciones más valiosas de la arquitectura local y su puesta en valor forma parte de una estrategia para revitalizar el área central, con impacto tanto en la vida cultural como en la actividad turística.
Con esta intervención, la Ciudad busca no solo preservar dos edificios clave de su patrimonio, sino también reforzar el atractivo del corredor histórico que conecta la Casa Rosada con el Congreso, uno de los recorridos más transitados por vecinos y visitantes.