El Gobierno porteño inició el proceso de licitación para reabrir la traza ubicada entre Callao y Figueroa Alcorta con el fin de aliviar la saturación vehicular y responder a un histórico reclamo de los vecinos.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio un paso decisivo para normalizar la circulación vehicular en una zona clave del barrio de Recoleta al lanzar la licitación pública destinada a la obra denominada “Proyecto Ejecutivo y Construcción de la Obra Restitución de la vialidad de la Avenida Brigadier Quiroga”. El proyecto, gestionado a través de la empresa Autopistas Urbanas SA (AUSA), contempla la intervención del tramo comprendido entre las avenidas Callao y Figueroa Alcorta. Según los pliegos de la Licitación Pública Nacional / Llamado N° 26/AUSA/25, la apertura de las ofertas económicas se realizará el próximo 12 de enero, lo que marca el inicio del cronograma para recuperar esta arteria vital de la Comuna 2.
Esta iniciativa surge tras la decisión del Ministerio de Infraestructura y Movilidad porteño de dejar sin efecto una normativa de 2016 que anula la circulación en este sector. En agosto de este año, mediante la Resolución 493, las autoridades cancelaron aquella restricción y encomendaron a AUSA la tarea técnica de devolverle la operatividad a la calzada. La clausura original de la avenida Brigadier Quiroga ocurrió hace casi una década, cuando se ejecutaron los trabajos vinculados a la Nueva Vía Rápida Illia y el Proyecto Red de Expresos Regionales (RER), obras que alteraron la fisonomía de la red vial en el entorno de la Facultad de Derecho y el Parque Thays.
La determinación oficial de restituir el tránsito responde de forma directa a los pedidos de los residentes de la zona, quienes elevaron reiteradas solicitudes ante la administración local. Ante la inquietud vecinal, la Unidad de Contralor de Concesión de Obras Viales solicitó un informe técnico para evaluar la factibilidad de la reapertura. En este sentido, la Dirección General de Diseño y Planificación de la Movilidad realizó un análisis profundo que arrojó conclusiones favorables para el esquema circulatorio de la capital nacional. Los especialistas determinaron que la habilitación de la avenida Quiroga permitirá derivar el flujo de automóviles desde otras arterias que actualmente presentan niveles críticos de saturación, lo que mejorará sensiblemente la conectividad general del área.
Además, la obra facilitará de modo significativo el acceso de los ciudadanos al Centro de Convenciones Buenos Aires, un punto neurálgico para eventos y exposiciones que requiere de vías de escape y entrada fluidas. De tal modo, la medida no apunta exclusivamente a los usuarios particulares, sino que busca optimizar la logística de transporte en un sector con alta densidad de equipamiento cultural y educativo. También cabe recordar que en el año 2015 la Ciudad inauguró una extensión de 80 metros de la avenida Callao, estructura que permite el cruce sobre Libertador para empalmar directamente con la traza de Brigadier Facundo Quiroga, pieza que ahora cobrará pleno sentido funcional con esta nueva puesta en valor.
A su vez, el proyecto técnico que deberá ejecutar la empresa ganadora de la licitación incluye la adecuación de la calzada, la señalización correspondiente y la integración de la vía con el entorno urbano actual. Buenos Aires experimentó cambios notables en su flujo de tránsito en los últimos años, por lo cual la actualización de esta arteria resulta fundamental para equilibrar la carga vehicular que soportan hoy Figueroa Alcorta y la avenida del Libertador. Por su parte, la Unidad de Contralor supervisará que los trabajos cumplan con los estándares de seguridad vial necesarios para una zona donde conviven peatones, ciclistas y transporte pesado de pasajeros.
En la misma línea, la reactivación de este corredor vial se alinea con la política de movilidad que busca descentralizar los cuellos de botella en los accesos al centro porteño. Al recuperar una calle que permaneció inutilizada por tanto tiempo, CABA recupera capacidad de maniobra ante eventuales cortes o contingencias en las autopistas cercanas. Los fundamentos de la resolución ministerial destacan que la infraestructura ya existente debe ser aprovechada al máximo para evitar el colapso de las avenidas transversales, especialmente en los horarios pico de la tarde, cuando la salida hacia el norte suele presentar demoras considerables.
La Dirección de Movilidad subrayó que la reapertura no afectará los espacios verdes consolidados en la zona de Recoleta, sino que se enfocará en la utilización de la superficie de asfalto que quedó marginada tras las reformas de la década pasada. En tanto, el proceso de licitación pública asegura la transparencia en la adjudicación de fondos para una obra que los vecinos calificaron como prioritaria durante años. Los trabajos específicos de reconstrucción vial darán inicio una vez que se firme el contrato correspondiente tras la apertura de sobres de enero, bajo la supervisión técnica constante de los equipos de ingeniería de AUSA.